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La victoria de Sebastian Vettel y el segundo puesto de Mark Webber han dejado un campeonato muy apretado. Ya comenté en las Cuchilladas así como Jors nos comentaba aquí mismo que era muy posible que Horner y Red Bull, con Heldmud Marko en la sombra, acabaran arrepintiéndose de esta decisión si cualquier punto de la hoja de ruta no se cumpliera. Hablo de hoja de ruta porque está meridianamente claro que la apuesta de Red Bull a principios de año, era encumbrar a lo más alto de la historia de la F1 a la joya salida de la escuela de Red Bull, mientras tenían a Mark Webber en la recámara para echar un cable en los momentos que hiciera falta, y para afinar el instrumento de viento diseñado por la maravillosa mente de Adrian Newey.
Pero ya la temporada pasada Mark dio algún toque de aviso con grandes actuaciones dejándonos la duda de si era porque el RB05 ya era un cañón y él sólo ponía su granito de arena llevándolo con más dulzura que su fogoso y joven compañero o, por el contrario, aún teniendo un buen monoplaza, él era capaz de sacarle esa nota que marcaba la diferencia. Pero esta temporada, ha sabido ponerse a la altura del coche y ha ido madurando así como el coche iba ganando en fiabilidad, mientras su compañero tenía severas hemorragias de puntos por baja fiabilidad, a veces mala gestión o poco cuidado con un coche que algunos llamaban de cristal y, para ser justos, por pura mala suerte. Es cierto también que Mark no ha estado afortunado en algunas de sus actuaciones y que las averías le han respetado un poco más que a su compañero pero, a mitad de temporada, llegó el destape del tarro de la esencias y supo sacar lo mejor de su monoplaza, mientras Sebastian andaba algo perdido.
Mientras tanto, en el muro de Red Bull (y seguro que en la trastienda de Her Marko) la congoja se dibujaba en las caras de los ingenieros y se mal disimulaba en la máscara de Sebastian Horner, debido a los efectos secundarios que produce saberse el mejor coche calificador y tener la peor estadística en convertir esa posición privilegiada en puntos contantes y sonantes a final de carrera, donde gracias al nuevo sistema de puntuación, tan importante es ganarlas.

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Así hemos llegado a tres carreras para el final con el autraliano en cabeza y a 14 puntos Vettel y un resucitado Alonso que desde el fiasco de Spa ha venido in crescendo apretando la tabla con la inestimable colaboración de los 3 “ceros” de Lewis y, por un Jenson, misteriosamente lastrado por estrategias que a bote pronto son un cúmulo de despropósitos que, aunque haya voces entendidas que intenten justificarlas, el rédito en puntos es realmente paupérrimo.
Nadie que lleve viendo Fórmula 1 los últimos cinco años puede evitar pensar que hay historias, si no calcadas, muy parecidas y es de cajón deducir que la tensión que se vive en Red Bull es muy parecida a la que se vivió en 2007 en McLaren. Pero no es menos cierto que en ningún momento me esperaba que se cometieran los mismos errores. El punto álgido de aquella batalla fue la declaración a los cuatro vientos y con la intención si cabe de espolear a la prensa inglesa (como si le hiciera falta) de Ron Denis, que sin ningún tipo de paños calientes, afirmaba que McLaren no corría contra Ferrari si no contra Alonso. Muchos opinamos que esas declaraciones sumadas a que Ferrari les birló el título en la última carrera y a las posteriores debidas a los posos de la más amarga cicuta de la derrota, diciendo que su único consuelo era que al menos no había ganado Alonso, pudieron desencadenar el divorcio a largo plazo con los alemanes y sus motores, debido a la caída de ventas de esta marca en España después de la mala gestión de la crisis y la imagen que dejó de la maraca por estos lares.
Pero hete aquí que esta mañana muchos nos desayunamos unas declaraciones de Dietrich Mateschitz diciendo que “no habrá órdenes de equipo pero Vetel es más rápido que Webber” y, ¡qué casualidad!, a medios alemanes y con Ferrari al acecho con un piloto con una confianza que hiela la sangre a más de uno. La única diferencia en este paralelismo temporal es que existe un tercero en discordia, McLaren, que puede tener un papel mucho más importante que de convidado de piedra, con dos pilotos buenos si los cruces de cables a uno y las estrategias al otro se lo permiten, arañándole a los contendientes puntos vitales para conseguir el título. Existe un cuarto contendiente en tierra de nadie que, aunque no tiene ninguna opción al título, tiene en Kubica un piloto rapidísimo con una ambición por ganar o puntuar que le da alguna decena de caballos más a un coche moderadamente mediocre y que le podría costar también un disgusto a más de uno.
Pero si nos pareció escandaloso lo de Denis y su declaración de intenciones, teniendo Lewis ventaja de puntos sobre Alonso, me parece surrealista que un equipo que ha tenido y tiene uno de sus pilotos destacado, ahora mismo con 14 puntos (que podrían haber sido 21 de haber querido) con el segundo, se la juegue y apueste por el que va detrás, obviando la historia y las peripecias vividas en carne ajena, sabiendo que este año hay más variables y que cualquiera de ellas puede torcer sus planes.
Aunque la ventaja de Mark Webber sobre el papel es más que suficiente como para hacerse con el campeonato, sigue habiendo 75 puntos en liza y tres circuitos digamos que no excesivamente favorables. Es sintomático pues que tenga que salir el mandamás del equipo de la bebida energética a apaciguar a la prensa alemana por un lado y, por el otro, a arengar públicamente a su ojito derecho, mientras deja a la altura del betún a su mejor baza.
Creo que el que gestione mejor la tensión y tenga ese golpe de suerte de los campeones se llevará el gato al agua, pero una gestión distinta podría haber allanado el camino a la consecución de los dos títulos.

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Tú mismo, Dietrich.
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Imágenes obtenidas de Daylife

Webber not ruling out quitting Red Bull
http://www.motorsport.com/news/article.asp?ID=393427&FS=F1
Parece que hay más de lo que sale publicado en ‘Autosport’.
Un cordial saludo.
@FA: Desde luego, de confirmarse lo de ese “veto” me parecería algo imperdonable, creo que el equipo RB perdería toda su credibilidad y sería considerado como Mclaren “Casa Vettel” ¿Qué piloto querría ir allí si esto ocurre?
Besos
Está claro que es sólo un rumor, por que nadie en el equipo va a dar ahora esa información, pero también está claro que es IMPOSIBLE, dado lo que está ocurriendo en el equipo, que Webber pueda ni quiera estar en Red Bull el año que viene. Si se queda, será por que no tiene otro equipo donde ir.
También dudo mucho que puedan echarlo si él no quiere irse, teniendo un contrato recién firmado.
Y quién podría ocupar su lugar?
La verdad, no me parecería raro que no corra el año que viene, visto lo visto.
Hay tantas “razones” para que se vaya él mismo o que lo echen.
@Elena se me ocurren varios que encantados irían a “casa vettel”.Entre enterrarse en Virgin y poder ganar algunas carreras,Glock por ejemplo jejej
¿ Alguien se anima a predecir cuando y de que manera Webber ayudará a Fernando?
Saludos
PD: Recordad que la realidad, siempre supera la ficción…
Pues yo lo veo como un motivo más para que Webber quiera ganar el campeonato a toda costa. A ver si tienen bemoles de dejarle fuera del equipo como campeón del mundo
Pues parece que no se va
http://www.autosport.com/news/report.php/id/87945
Horner tells Webber to put focus back on track
http://www.motorsport.com/news/article.asp?ID=393533&FS=F1
Un cordial saludo.